El Señor Resucitado de Padul y la continuidad de una hermandad histórica

La imagen del Señor Resucitado en Padul resume siglos de fe, memoria y continuidad. Más allá del cartel o de la procesión, su presencia remite al corazón de la Pascua y a una tradición que el pueblo ha transmitido de generación en generación.
Una constelación nacida en la Europa herida

Hay devociones que nacen de una victoria y otras que nacen de una herida. La de los Catorce Santos Auxiliadores pertenece a la segunda clase: un conjunto de intercesores convocados en época de epidemias, viajes inseguros y trabajos peligrosos. No son un “panteón” cerrado desde el principio, sino una construcción histórica: cambiante, regional, profundamente visual, y —sobre todo— social.
San Blas de Sebaste: el santo de las gargantas y la memoria de un obispo mártir

Cada 3 de febrero, en muchos lugares de España, se repite un gesto sencillo: dos velas cruzadas junto a la garganta y una breve bendición. Detrás de ese rito hay un nombre antiguo —Blas de Sebaste— y una biografía donde conviven historia, tradición y leyenda. Lo comprobable es poco, pero lo que ha perdurado dice mucho: San Blas terminó siendo el santo al que se acude cuando la voz falla, cuando la tos aprieta y cuando la fragilidad se hace evidente.
La Candelaria: cuando la luz se bendice y el invierno empieza a aflojar

Cada 2 de febrero, cuarenta días después de Navidad, la tradición cristiana celebra la Presentación del Señor. Popularmente, es la Candelaria: una fiesta de velas benditas, procesiones y hogueras donde lo religioso y lo comunitario se tocan sin necesidad de grandes discursos. La luz se enciende en el templo… y termina encontrando su sitio en la calle.
El calendario litúrgico, sin jerga. El mapa que ordena la fe

Hay quien piensa que la vida de la Iglesia va “a saltos”: que un día es Navidad, otro día Cuaresma, y entre medias un largo pasillo sin nombre. Pero el calendario litúrgico no es un capricho de sacristía ni un folleto para iniciados. Es un mapa: una forma concreta de acompañar, año tras año, lo esencial del Evangelio sin desgastarlo, como se acompasan las estaciones de un pueblo, las tareas de una casa o el latido de una familia. Entenderlo —sin jerga— es descubrir que el tiempo no solo se gasta: también puede educar, curar y sostener.
Padul o El Padul: historia, lengua y documentos sobre el nombre de un pueblo

¿Padul o El Padul? Un análisis histórico, lingüístico y documental sobre el verdadero origen del nombre del municipio granadino y la polémica surgida en el año 2000.
