por Teresa Berdugo Villena para Tierra Cofrade
Historia, lengua y documentos frente a una polémica reciente. Análisis histórico y filológico de un topónimo granadino.
El cambio oficial de 2000 y la polémica vecinal
En el año 2000, la Corporación Municipal de Padul decidió cambiar su nombre oficial: PADUL, por el de EL PADUL, aduciendo razones de mayor antigüedad para este último. Este hecho originó una polémica entre sus habitantes; en primer lugar, porque no se les había notificado con anterioridad ni se había hecho una consulta previa; en segundo lugar, porque una gran mayoría no estaba de acuerdo con el cambio, ni con quienes sostenían. que el origen del nombre era árabe y procedente, en concreto, de Al Badul.
Por qué se escribe este texto
A petición de algunos vecinos de la localidad, mayores en edad y, por tanto, conocedores de la tradición, elaboré el presente escrito.
El tema merece tratarse con serenidad, por respeto a la verdad del nombre del municipio y a sus gentes. No es cuestión de políticas, ni de imposición de unas opiniones sobre otras, ni de agradar ni disgustar a nadie. De lo que se trata es de buscar y esclarecer la verdad del origen de su auténtico nombre de una vez por todas, tanto desde sus comienzos, como a lo largo de su historia.
La tesis principal: el nombre originario es “Padul”, sin artículo
En este sentido, se puede afirmar, sin lugar a dudas, que el nombre originario y más antiguo de PADUL, no lleva artículo. La razón es la siguiente:
Origen latino: Paludem y el significado del topónimo
Se trata de un nombre latino, dado por los romanos cuando conquistaron esta zona, hecho que ocurrió dos siglos antes del nacimiento de Jesucristo, alrededor del año 175 o 170 a. C, o sea, nada menos que unos diez siglos antes de que los musulmanes se apoderaran de nuestra región. Los romanos lo llamaron así, por la laguna y sin artículo, porque en latín ni siquiera existe.
Procede en concreto de la palabra latina: PALUDEM, que es el caso acusativo correspondiente al Nominativo Palus, cuyo genitivo es Paludis, según el enunciado de esta palabra latina que significaba y sigue significando: laguna, pantano, humedal, como puede comprobarse actualmente en cualquier diccionario latino-español.
Cómo pasó Paludem a Padul: la evolución lingüística
Metátesis, pérdida de la M final y ajuste vocálico
Ahora bien, en el proceso de evolución del latín a las lenguas romances como es sabido, quedó solamente el caso Acusativo: PALUDEM, que como solía suceder en otras muchas palabras latinas, experimentó varias transformaciones al pasar al español. Son las siguientes:
- Metátesis o cambio de lugar, entre la L y la D, que dio lugar a PADULEM, en vez de PALUDEM.
- Pérdida de la M final. Todas las m finales de palabras latinas, desaparecieron al pasar al castellano; en consecuencia, quedó PADULE.
- Tampoco subsistieron en final de palabra, las vocales e, u , i, por lo que,finalmente, quedó: PADUL.
Veikko Väänänen y el ejemplo de paludem
Hay ejemplos de esto en otras muchas palabras que no creo necesario mencionar. El autor Veikko Väänänen, en su libro titulado Latín Vulgar, traducido del francés por Manuel Carrión y publicado en la Editorial Gredos, cita precisamente esta palabra paludem como ejemplo de metátesis, es decir, del cambio de sitio de la l y la d, con lo que queda padulem; cita también otras como cocodrilo, que en su origen era crocodilo, tomada del griego.
Vía culta y vía popular: dobles formas (Padul / paludismo)
Qué es un doblete: vulgarismo y cultismo
Al tiempo que esto sucedía en el habla popular, ocurría también que en el habla culta y en la escritura, seguía manteniéndose la raíz de la palabra exacta: PALUDEM, o PALUDIS, o PALUDI, etc., siempre con el mismo significado de: laguna, pantano, humedal o algo relacionado con el agua. Esta forma culta también persistió y persiste todavía y ha dado origen a otras palabras castellanas, como: paludismo, por ejemplo, que designa la enfermedad que producen los mosquitos, que se crían precisamente en las lagunas o lugares pantanosos.
Es decir, como sucede en muchas palabras latinas, al pasar al castellano puede producirse un doblete, o sea, dos palabras algo distintas entre sí, pero con el mismo significado fundamental: una que procede de lal latín por vía popular con las transformaciones correspondientes y que, en lingüística, históricamente hablando se llama vulgarismo y otra que procede del latín culto, llamada cultismo, ambas como digo, con el mismo significado fundamental.
Ejemplos: paludismo, caldo/cálido
Esto fue lo que pasó con los términos PADUL (por vía popular) y paludismo (por vía culta), lo mismo que con: caldo y cálido, que proceden de la palabra latina calidus que significa: caliente, y que dio en castellano: cálido por vía culta, y caldo por vía popular, con pérdida de la i en sílaba medial detrás de vocal acentuada.
Así pues, el nombre de PADUL, procede del latín y en su origen, desde el siglo II antes de Cristo, nunca llevó artículo, porque EN LATÍN, NI SIQUIERA EXISTE.
Que a nadie le quepa la menor duda.
Desde el punto de vista lingüístico esto es absolutamente cierto y queda confirmado, además, por los datos que aportan la Geografía y la Historia Universal respecto a la costumbre de los romanos de poner el nombre de PALUDEM (que pasó a PADULEM), a los lugares o grupos de población más o menos amplios en los que existían lagunas o pantanos, o sencillamente humedales o ríos; es decir, en donde había agua.
Esta costumbre está confirmada por la existencia de otros pueblos de origen romano con este mismo nombre, no sólo en España, sino también en Italia, aunque lógicamente no siempre ha evolucionado de la misma manera; así, pueden constatarse: Paduli, (Italia, a 11 Kms. de Benevento, entre los ríos Tammar y Calore) Padula (Italia, provincia de Salerno, a 4 Kms. de la ribera izquierda del río Tanaro), Padules, (Municipio de la provincia de Almería, con una buena vega bañada por el río Andarax).
En cualquier Enciclopedia o Diccionario de calidad, e incluso a través de Internet, puede comprobarse la verdad de estas afirmaciones.
La etapa árabe: “Badul”, “Al Badul” y el artículo en el habla
La “P” en árabe y la transcripción con “B”
Ahora bien, la Historia y la Filología confirman que el nombre de Padul persistió tal cual, para nuestro pueblo, durante la época romana, visigoda, e incluso árabe, porque cuando se produjo la invasión musulmana, en el siglo VIII, o sea, diez siglos después de tener su nombre de PADUL sin artículo, siguió llamándose así; Pero como en el alfabeto árabe no existe la P, ellos transcribían en su lugar la B, y escribían BADUL, aunque lo más probable es que pronunciaran PADUL. A causa de la costumbre árabe de anteponerle el artículo a todo, o a casi todo, terminaron escribiendo AL BADUL, pero pronunciando: AL PADUL.
Por qué “El Padul” sería un uso posterior y coloquial
Luego, si atendemos al origen, lo que es absolutamente cierto, es que el nombre auténtico y más antiguo es PADUL sin artículo ninguno, y con muchos siglos de ventaja a su favor, sobre la variante árabe, pudo ser traducida posteriormente, con el artículo EL y, después de la conquista, es posible que convivieran ambas formas; pero nunca logró suprimir ni desbancar esta última a la primera y menos aún, en época más reciente.
En todo caso, la variante con artículo sería simplemente un modismo coloquial, que en mi opinión y con el respeto que me merecen otras, no tiene consistencia como para considerarse ni siquiera una aportación cultural, puesto que en ese caso hubiera sido otro el resultado, ya que de la expresión árabe Al-Badul, se hubiera derivado Al Padul, como Almuñécar, Albuñuelas o Albuñol, por ejemplo.
Opiniones locales: P. Manuel Ferrer y la cuestión del “EL”
Basándose en esto, algunas personas entendidas, como el P. Manuel Ferrer, autor de los magníficos libros sobre Sierra Nevada entre otros muchos, paduleño de pro, y cuya competencia en estos temas es de todos conocida, piensan que la costumbre de anteponer el artículo, aunque tenga influencia árabe, puede ser incluso posterior, puesto que no recoge el artículo árabe AL, tal cual, sino EL.
Uso real: se dice con artículo, pero se escribe “Padul”
Paralelo con “el Perú / el Brasil / el Japón”
Sea como fuere, lo cierto es que, aunque en el lenguaje hablado y coloquial ha existido y existe la costumbre de nombrarlo también con artículo, sin embargo, a la hora de escribirlo en cualquier otro tipo de documentos públicos o privados, esas mismas personas han escrito y escriben simplemente PADUL.
Es lo mismo que sucede con los topónimos de ciertos países como Perú, Brasil, Japón, etc. Aunque se dice con frecuencia: el Perú, el Brasil, el Japón, sin embargo, el nombre oficial a todos los niveles: políticos, geográficos, documentales etc., figura sin artículo y se escribe siempre Perú, Brasil, Japón. Así también, sucede con el nombre oficial de Padul. Prueba de ello es que fue la corporación municipal del Ayuntamiento la que decidió cambiarlo; si fue necesario un pleno para cambiarlo, es porque su nombre oficial era otro hasta que decidieron el cambio en el año 2000.
Conclusión parcial: si se busca antigüedad, el artículo no es el origen
Lo dicho hasta el momento sería suficiente para demostrar que si lo que se quiere es volver a los orígenes, no es precisamente la denominación con artículo la más antigua, sino todo lo contrario.
Contraste con la hipótesis árabe: búsqueda en Asín Palacios
Ahora bien, para actuar con objetividad y rigor, y en atención a algunas opiniones que quieren considerar el nombre de Padul como procedente del árabe AL BADUL, he realizado otra investigación, cuyo proceso y conclusiones expongo a continuación:
Busqué el topónimo PADUL en el libro del famoso arabista Asín Palacios, -titulado: Contribución a la Toponimia Árabe de España, 2ª Ed. C.S.I.C.-, por si aparecía Padul entre los pueblos con nombre árabe que él recoge en dicho libro. No está incluido ni registrado Padul por el autor Asín Palacios, entre los pueblos cuyo nombre se considera de origen árabe.
Cabía también la posibilidad de que aun siendo de origen latino, existiera alguna palabra árabe con esa misma raíz, o relacionada, de alguna manera, con este nombre de Padul.
Consulta a especialistas: Antonio Torres y Mª Carmen Jiménez
No existe raíz árabe con B-D-L en ese patrón
Para investigarlo adecuadamente recabé la ayuda del P. Antonio Torres, Profesor de Lengua Hebrea de la Facultad de Filosofía y Letras de Granada y buen conocedor de las lenguas Semíticas, el cual, tras una detenida investigación, me confirmó que no existe ningún sustantivo en la lengua árabe con esa estructura, es decir, con las consonantes B D L en ninguna de sus posibilidades: ni con la D oclusiva, ni con la D interdental, ni con la D enfática. Él, que conoce también a la perfección las Lenguas Clásicas Latín y Griego, afirma que, en su opinión, corresponde a la palabra latina Paludem, de donde procede Padul.
No obstante, como buen científico y dado que él no es arabista, me remitió a su compañera de Departamento de Lenguas Semíticas de la Universidad de Granada, la Profesora de árabe Dª María del Carmen Jiménez, que había tratado el tema de los topónimos, y publicado un libro en el que recogía los nombres dados por los árabes a los pueblos que dominaron; en el libro explicaba el origen de los mismos.
“La Granada Islámica” (1990): Padul de origen latino
Dª María del Carmen Jiménez me atendió amablemente y se interesó por el tema; me mostró y fotocopió la página correspondiente de su libro titulado “LA GRANADA ISLÁMICA”, (Granada, 1990), en el cual recoge el nombre de Padul, escribiendo clara y llanamente, que es de origen latino. Dª Mª del Carmen, tuvo además la amabilidad de remitirme a una abundante y fidedigna bibliografía sobre este nombre, entre la que se encontraba la obra del famoso arabista SIMONET.
Simonet (1888): Padul y Al Padul, y la explicación de la laguna
La cita y lo que implica (nombre sin artículo como forma principal)
Busqué en SIMONET (Glosario de Voces Ibéricas y latinas. Año1888) y él, en efecto, confirma también su origen latino. En primer lugar, da una la larga lista de palabras en las distintas lenguas romances, derivadas todas ellas, de la latina Palus -udis; entre las cuales, se encuentra Padul, sobre la que Simonet anota lo siguiente, como derivada del latín:
Padúl y Al Padúl; a continuación, y escrito en árabe, pone al – badul, I. Jat; (I. Jat. es la abreviatura del nombre del autor árabe Ibn Jatib, de quien toma la cita); después de I. Jat. escribe. – El Padúl; (y seguidamente): prov. de Granada, llamado así por su gran laguna.

el topónimo Padul a lo largo de los siglos.
Autor: Granada rural sur
Wikimedia Commons
Conclusiones
De todo ello se pueden sacar las siguientes conclusiones:
- La cita explícita de Simonet, del origen latino de esta población, prov. de Granada, derivado de Palus -udis.
- El nombre de Padul, (sin artículo), en primer lugar, con el que lo designa históricamente.
- La influencia árabe -en mi opinión-, en Al Padul. Por cierto, que de todos los documentos que he investigado, es el único en que aparece citado con artículo, pero en segundo lugar e indicando a continuación la fuente árabe, con lo cual, confirma igualmente, que el nombre anterior más antiguo, no lo llevaba.
- Es probable que fuera este artículo al el que dio lugar a la adaptación del artículo el español en el habla coloquial.
- Esta sería la razón de la coexistencia posterior de las dos formas: Padul y El Padul en el lenguaje hablado, pero sólo a partir de los árabes, no antes; luego, se demuestra una vez más que su nombre más antiguo es Padul sin artículo, y que, por lo tanto, es mucho más duradero en el tiempo.
- Por último, la confirmación por parte del propio arabista Simonet, del origen latino del nombre, no sólo por lo que ha dicho al principio, sino por la explicación que da al final diciendo que es: “llamado así por su gran laguna”.
Y precisamente, entonces y ahora, cualquier persona que busque la palabra Palus -udis, en cualquier diccionario de latín antiguo o actual, encontrará que significaba y sigue significando: laguna, pantano, humedal.
Lengua, mozárabes y pervivencia del latín en época islámica
Ahora bien, en una interesantísima introducción que hace en su libro el propio autor Simonet dice entre otras cosas que el sultán “Hixén II, ya a finales del siglo VIII, prohibió por decreto escribir y hablar la lengua hispano – latina”. Pero que no lo consiguió, porque, a pesar de esta prohibición, existen numerosas y concluyentes pruebas de la conservación y uso de la lengua latina entre los habitantes nativos dominados por los musulmanes, que como sabemos, se llamaron mozárabes, y que son nuestros antepasados, de los que dice literalmente que “aunque sometidos a la morisma y bajo durísima servidumbre, conservaban la fe cristiana y las letras latinas”.

mucho antes de la polémica moderna sobre el uso del artículo.
Fuente: Biblioteca Digital Hispánica
SIMONET, tras una extensa exposición con datos y pruebas concluyentes (hasta trece o más) “de la pervivencia de la lengua latino-romance entre el pueblo”, a pesar de la imposición árabe, concluye diciendo que la lengua árabe, aunque llegó a ser conocida, hablada y espléndidamente escrita por los españoles dominados, los cuales realizaron incluso interesantes aportaciones a la cultura y a la ciencia, no logró sin embargo desplazar o suplantar a la lengua latino-romance que el pueblo seguía hablando y que probablemente, no dejó de utilizarse durante mucho tiempo.
Realmente existen inscripciones latinas documentadas en el siglo XII, que así lo demuestran; por ejemplo, la inscripción funeraria de una cristiana llamada María, fechada en el año 1120, que se encuentra en el Museo de la Alhambra, como amablemente me ha comunicado el Profesor, historiador y arqueólogo D. Manuel Sotomayor Muro.
La confirmación más clara de esta verdad la encontramos en nuestra propia lengua, y en las restantes lenguas romances que hablamos hoy en España, como el castellano, el gallego-portugués, el catalán, etc., derivadas todas ellas del latín. En ninguna región de España se habla el árabe ni ninguna lengua procedente de él, siendo así que la invasión árabe se produjo muchos siglos después, y podría haber suplantado a las lenguas “latinas” que hablaban los nativos.
Indudablemente la lengua árabe enriqueció también nuestro idioma con numerosos préstamos lingüísticos, hecho que no es de extrañar por su larga convivencia entre nosotros, la cual nos dejó también un importante legado cultural; pero no logró imponerse, ni llegó a suplantar nuestro idioma; por otro lado, la cuestión de los préstamos lingüísticos es un fenómenos normal en todas las lenguas; existen también préstamos del francés, del inglés, etc., en mayor o menor grado, del mismo modo que existen préstamos del castellano en otras lenguas.
De todo esto se deduce y se confirma lo dicho: que el nombre auténtico y genuino de este pueblo, es PADUL sin artículo ninguno. Y así, sin artículo, existió desde su origen más remoto en el siglo II a C. y a lo largo de su historia hasta el presente. Probablemente, en época musulmana, recibió el añadido del artículo y así se le nombró también, pero sin abandonar nunca la forma primitiva, puesto que la variante con artículo no logró nunca desbancar a la primera; a lo más, podemos decir que han coexistido ambas, en la lengua hablada preferentemente, y más bien, como un modismo coloquial.
La documentación local: apeos, crónicas, rotulación, himno
“del Padul” y “al Padul”: el habla popular en documentos antiguos
Se encuentra también y desde tiempos remotos (Año 1521) en ciertos documentos escritos que tienen ese sabroso sello popular, que confiere a su lectura un encanto especial. Me refiero en concreto a los documentos recogidos en el interesante libro de nuestro ilustre paisano el P. Manuel Ferrer: El Libro del apeo que todos conocemos. Ahora bien, a poco que se observe, se percibe en su lectura que estos documentos parecen estar escritos tal y como se hablaba; pero se advierte también que el nombre de Padul, aunque lleve el artículo se expresa siempre con la contracción del o al; así se dice: lugar del Padul, vecino del Padul, etc., nunca de EL Padul o Al Padul.
En obras de carácter histórico, como la Hª Eclesiástica de Granada de M. Antolínez, aparece sin artículo en el título del apartado en que narra la invasión de Padul por los moriscos sublevados. Va narrando lo ocurrido en cada pueblo desde la Alpujarra en dirección a Granada, y al llegar al nuestro, titula el apartado correspondiente de la siguiente forma: Padul y el Fondón. En la narración sí lo escribe con el artículo, pero siempre con la contracción correspondiente al o del, nunca: a El Padul, o de El Padul, como quiere imponerse ahora.
Pruebas del siglo XIX–XX: estación, cine, Ayuntamiento
He visto otros escritos de finales del siglo XIX y primeros del XX, en los que aparece: unas veces Villa de Padul, y otras, Villa del Padul o Tranvía de Padul, y Tranvía del Padul; Ahora bien, al ponerlo en fechas, títulos, membretes, etc., siempre aparece Padul solo.
En documentos escritos del siglo XX procedentes del propio Ayuntamiento se lee: Ayuntamiento de Padul, o Ferias y Fiestas en Padul, etc.
En la vieja Estación de Tranvías está escrito: Padul desde muy antiguo.
En el edificio del viejo Cine que hay en la calle Alcarceles, se lee: Padul Cinema.
Prueba emocional: el himno de San Sebastián
Y para citar un último ejemplo de este tipo, muy significativo, por cierto, podemos observar, cómo en algo tan querido para todos los paduleños, y repetido cada año con entusiasmo renovado como es el Himno de nuestro Patrón S. Sebastián, cantamos a voz en grito: ¡… en Padul los corazones, y en tus filas… y en tus filas…, y en tus filas… morirán…!
Diccionarios geográficos: España (1960) y Madoz (1840)
Si fuese “El Padul”, estaría en la letra E
Todo lo cual confirma la gran tradición popular y documental, de nombrar al pueblo sin artículo mantenida ininterrumpidamente a lo largo de los siglos y, sobre todo, al referirse a su nombre oficial. Esto tiene además la garantía y el aval, de coincidir con lo más genuino y auténtico de su propio origen: un nombre latino, puesto por los romanos, dos siglos antes del nacimiento de Cristo. Por tanto, aunque haya existido posteriormente la costumbre simultánea de nombrarlo con artículo, insisto en que no es ni lo único ni lo más antiguo; por tanto, no es válida, en modo alguno la razón de la “antigüedad” que se ha aducido en el año 2000 para cambiarle su nombre oficial.
Aunque se pueden añadir nuevas e interesantes aportaciones en este sentido, sólo voy a citar algunas más, como las correspondientes a dos importantes Diccionarios Geográficos de España. Si alguien busca en ellos el municipio de Padul, encontrará que aparece en la entrada correspondiente a la letra P, PADUL, sin más y que no se hace en ellos hace la menor referencia al artículo.
El más reciente de los dos, es el DICCIONARIO GEOGRÁFICO DE ESPAÑA, editado en Madrid en 1960. En el tomo 13 y en las páginas 436-437, puede encontrarse una detallada exposición de las características de nuestro pueblo en la entrada de la P; sin embargo, no se le nombra nunca con artículo, mientras que en el tomo correspondiente a la “E”, aparecen pueblos como El Burgo, o El Ciego… con el artículo incluido en la propia denominación del pueblo. Luego, si el artículo se hubiera considerado como parte del nombre de Padul, se encontraría incluido también en esta entrada, como El Burgo, o El Ciego.
Madoz (1840): autoridad y criterio de ordenación
El otro Diccionario es el MADOZ, una joya de la cultura española, que cito el último precisamente por la garantía que ofrece su antigüedad, ya que manifiesta y representa el modo de expresión y el lenguaje de hace casi doscientos años. Su título completo es el siguiente: DICCIONARIO GEOGRÁFICO-ESTADÍSTICO-HISTÓRICO DE ESPAÑA Y SUS POSESIONES DE ULTRAMAR, POR PASCUAL MADOZ. El que yo he consultado está editado en Madrid en el año 1840. En el tomo XII, p. 512, hace un sustancioso resumen de los datos de nuestro pueblo (que invito a leer, como el anterior por lo agradable que resulta el sabor añejo de su expresión). Tampoco se encuentra la más mínima alusión al artículo como elemento constitutivo del nombre de Padul en la exposición que recoge del mismo. Si MADOZ lo hubiera considerado así, aparecería en la entrada correspondiente a la “E”, como hace con otros pueblos, como El Arroyo, El Busto, El Cabo, El Soler, El Villar, etc., que se encuentran en el tomo correspondiente a la letra “E” y no en la de las iniciales de su nombre, es decir: la A de Arroyo… o la V de Villar etc.; A Padul, sin embargo, sí que lo coloca en la P.
Que MADOZ es una autoridad indiscutible en esta materia, no hace falta demostrarlo, y menos aún para todo aquel que se precie de tener ciertos conocimientos en este sentido, por tanto, ante lo que diga MADOZ, la postura más digna es guardar silencio.
Archivos nacionales y toponimia: atlas, callejeros, Plaza de España (Sevilla)
No obstante, no me resisto a añadir todavía algunos datos más, aunque de otra índole. Son los que aportan al respecto los Archivos Cartográficos y Toponímicos de ámbito nacional; estos archivos se basan en fuentes originales y fidedignas del patrimonio nacional español.
Pues bien, en tales documentos, desde los más antiguos a los más recientes, aparece siempre el nombre de Padul sin artículo; así puede comprobarse en Atlas, Mapas y cualquier otra publicación de este tipo de carácter nacional, todos ellos de fácil comprobación. Así también, en el libro del Callejero de Madrid, por ejemplo, puede leerse que la calle de Madrid llamada Padul, aparece consignada simplemente como: C/ Padul, sin más. Y en Sevilla, en la PLAZA de ESPAÑA, en la que como sabemos hay un asiento dedicado a cada una de las Ciudades Españolas y los Pueblos de cierta importancia, puede verse el asiento dedicado a Padul, con un Mapa del municipio y con su nombre en el que se lee simplemente: PADUL.
Cierre: respeto a todas las opiniones, pero primacía del documento
No se agotan aquí los argumentos en favor del nombre de PADUL sin artículo; pero por el momento, no voy a aportar más. Lo que queda demostrado es que su nombre más antiguo es de origen latino y que no lleva artículo, porque en latín ni siquiera existe, y que así ha persistido a lo largo de los siglos hasta el momento presente, como su nombre oficial, a pesar del intento de cambio del año 2000, efectuado sin previo comunicado ni consulta a la población, y con el desconocimiento de una gran mayoría.
Lo expuesto hasta el momento es más que suficiente para que se respete la verdad histórica del nombre de PADUL., como el original y auténtico.
Y todo ello, aunque sólo sea por una razón fundamental: porque el pueblo de PADUL, no se merece que le quiten como mínimo diez siglos de historia a su nombre latino y con ello, a su civilización y a su cultura, que como todos sabemos, hunde sus raíces en los lejanos siglos de una tradición milenaria de la que todos los paduleños debemos sentimos orgullosos.
Finalmente, quiero manifestar mi valoración y respeto por las opiniones de otros paduleños que indujeron al cambio del nombre oficial y que lo mantienen ahora, pero no responden a la verdad histórica del nombre considerada en su totalidad y abordada realmente desde sus orígenes y a lo largo de toda su trayectoria en el tiempo.
Anexo
Réplica no contestada sobre un artículo del señor Andrés Cárdenas publicado en ideal.es el 5 de diciembre de 2009
El pasado 5 de diciembre de 2009, pude leer, al igual que cualquiera que sintiese un ápice de curiosidad por el tema, un artículo firmado por Don Andrés Cárdenas (Enviado Especial), el cual me permito reproducir íntegramente para mejor comprensión de lo que sigue:
PROVINCIA-GRANADA
Ni Padul ni El Padul… Ahora es ‘er Paul’
Un grupo de ciudadanos paduleños se moviliza contra ‘la castración’ del artículo masculino del nombre del municipio.
05.12.09 – 02:35 –
ANDRÉS CÁRDENAS. ENVIADO ESPECIAL acardenas@ideal.es
«Si Las Gabias, El Valle o La Malahá llevan el artículo ¿por qué nosotros lo perdemos?»
La polémica sobre que Padul esté precedido por el artículo ‘El’ no es nueva, existe desde 1923. Tampoco está generalizada y, si me apuran, tampoco es polémica, por lo menos para muchos vecinos a los que esta cuestión semántica les deja indiferentes. Es más, algunos paduleños, los más ‘rajaos’ hablando, dicen que, puestos a elegir, no es ni Padul, ni El Padul, sino ‘Er Paul’, «como siempre se ha dicho en este pueblo». Incluso, en plan sarcástico, dicen que el patrón de la villa debería ser ‘San Vicente der Paul’.
Si va usted a este pueblo y pregunta a los vecinos de allí cómo quieren que llamen a su pueblo, si Padul o El Padul, se puede encontrar con varias respuestas posibles. Manuel Gutiérrez, que tiene el quiosco de prensa, por ejemplo, dice que él lo prefiere con el artículo «porque lo dice la historia y todos los libros». También se manifiesta a favor del adminículo Ana María Moya que, igualmente, se basa en lo que dicen los expertos. «Dicen que desde los árabes se escribe con el artículo, así que hay que basarse en la tradición». Sin embargo, Mariam, Toñi y Susana, que trabajan en los Servicios Generales e Información del Ayuntamiento, siempre han oído ‘Padul’, por lo que se inclinan por esta opción. Las tres son jóvenes y nacieron cuando el nombre del pueblo no tenía artículo, por lo que para ellas «más vale así», que es como oficialmente se llama hoy. «Además, a nosotras, como funcionarias, nos viene mejor. Cuantas menos palabras en un documento, mejor», dicen en tono irónico.
Aunque para tirar por la calle del medio, está el vecino Juan Carlos Montes que dice que a él le da igual y que, ya puestos, se debería llamar ‘Er Paul’. Con dos narices.
Foro a favor
Por lo pronto, un grupo de ciudadanos incluidos en un foro, han elaborado un extenso memorando en el que se manifiestan en contra «de la castración del artículo de nuestro pueblo». En él se dice que, si bien los romanos no utilizaban los artículos para sus nombres, la raíz del nombre actual del pueblo se lo pusieron los árabes cuando lo llamaron Al Badul o Al Padul. Desde entonces, todos los documentos oficiales vienen el pueblo con la partícula pronominal por delante. «Si los lingüistas rechazan el uso del artículo ante los nombres de personas, bueno, habrá que aceptarlo, pero El Padul no es una persona, sino un pueblo, o una villa para ser más exactos, con una bella y larga historia que hay que respetar», dice Leonardo Villena, representantes de la Plataforma por Andalucía Oriental y uno de los más acérrimos defensores del artículo. «¿Por qué Las Gabias o La Malahá mantienen sus respectivos artículos y El Padul ha de perderlo? ¿El Ayuntamiento de El Valle tiene treinta y cinco años y mantiene el artículo como parte del nombre? ¿Por qué el Padul no?», se pregunta.
- Documentos oficiales que tampoco coinciden. GONZÁLEZ MOLERO
- La historia del artículo ya viene de lejos. GONZÁLEZ MOLERO
- Página web municipal con la doble acepción. GONZÁLEZ MOLERO
Para los estudiosos, «todos, absolutamente todos los historiadores de la Reconquista de Granada, desde Hernán Pérez del Pulgar, se refieren a El Padul, y no a Padul».
El investigador local Carmelo García, dice que la confusión puede estar a raíz de inaugurarse la estación de tren, en donde aparece Padul a secas. «Como lo ponía allí y en letras grandes, todas las personas que vivieron aquella época comenzaron a llamar Padul al pueblo. Y así se quedó durante toda la guerra, la dictadura e incluso con la democracia». Ya en el año 1961, según Carmelo, hubo un movimiento ciudadano a favor de recuperar el artículo, pero parece que no llegó a buen puerto.
En pleno
Hasta que, en el año 2000, gobernando Izquierda Unida, decidió someterse este asunto en un pleno municipal, que se celebró el 18 de diciembre. Aquellas navidades los paduleños tuvieron de regalo el artículo. Fue el maestro Mateo Carrasco Duarte el que expuso brillantemente en aquel pleno la conveniencia de recuperar el antiguo nombre. Lo hizo con tal poder de convicción, que se aprobó por unanimidad.
El Ayuntamiento envió un oficio al Ministerio del Interior para que fuera asunto de trámite ante el Consejo de Ministros. Gobernaba entonces José María Aznar. Pero el funcionario de turno, según relata Leonardo Villena, «no diligenció el requerimiento para el trámite debido, cumplió el plazo legal del silencio administrativo y el gobierno privó al Padul de su adminículo masculino».
La Junta de Andalucía pues, heredó el nombre de ‘Padul’ y así lo indicó en todos los documentos oficiales. Así, al ganar las elecciones el PSOE, decidió de nuevo suprimir el artículo en todos los documentos oficiales, aunque no se ha aprobado en pleno municipal alguno. «Hay una ilegalidad manifiesta porque para quitarle el artículo debería aprobarse otra vez en pleno, pero eso no ha sucedido. Creo que es porque, aunque tiene el PSOE mayoría absoluta, hay concejales socialistas que no están de acuerdo con Padul, sino con El Padul», dicen Carmelo García.
El profesor Antonio Villena también se muestra partidario de El Padul. «Yo creo que no se cambia el nombre por asuntos económicos. Costaría mucho ahora cambiar, por ejemplo, todos los carteles de carretera y todos los documentos oficiales que ya hay», dice José Antonio Rodríguez, técnico municipal de Deportes, asegura que, efectivamente, esa confusión existe y que hay soluciones salomónicas, como, por ejemplo, poner los dos nombres. «Nuestra página web del Ayuntamiento se puede entrar poniendo ‘elpadul.es’ y ‘padul.es’. Es la misma».
Y en la radio municipal nos confirman que unas veces dicen Padul y otras El Padul, «según como suene mejor en la frase». Pero es Leonardo Villena quien más duro es a la hora de enjuiciar esta cuestión: «En esa política castrante de los socialistas, es lógico que también nos quieran castrar nuestro nombre».
La réplica
Ante el asombro que me produjo el contenido del artículo que acabo de reproducir, escribí un correo al autor del mismo que, como queda dicho resulta ser Don Andrés Cárdenas.
En mi escrito, que paso a reproducir íntegramente, me expresaba como sigue:
From: Teresa B V
To: acardenas@ideal.es
Sent: Tuesday, December 08, 2009 1:28 PM
Subject: A la atención del Sr. Cárdenas
Sr. Cárdenas:
A propósito de su artículo sobre el nombre de PADUL del pasado día 5, me complace confirmarle que, efectivamente, será solamente «un grupo», como Ud.. bien dice, el que se «moviliza» en el sentido que expone. El resto de los habitantes de Padul (mucho mayor que el «grupo») seguimos designándolo en el uso corriente con los nombres de Padul o el Padul, incluido el propio Ayuntamiento, -según se deduce de los comunicados y documentos que emite-. Es más, dentro de este «resto» son muchos los que saben que su nombre oficial sigue siendo PADUL, como ha sido siempre, sin «castración» ninguna.
Todo esto se mantiene; no ha cambiado «ahora». Perdone que le diga que el titular de su artículo, no resulta justo por no ser exacto, aunque haya personas que lo pronuncien así por su propia manera de hablar. Por eso, tanto el titular como el resto, ha molestado a bastantes paduleños residentes o no, actualmente, en el Municipio.
Si me lo permite, y para su información -cosa que como buen periodista no dudo que le agradará-, tengo el gusto de enviarle lo que escribí sobre este tema a petición de vecinos de esta localidad que estaban disconformes con el cambio realizado por la Corporación Municipal en el año 2000; cambio que, oficialmente, no se llevó a efecto a nivel nacional. Aunque mi escrito es largo, supongo que encontrará el tiempo necesario para leerlo y que no lo considerará tiempo perdido.
Le adjunto también parte de la documentación oficial existente al respecto a nivel nacional, sobre los topónimos de los Municipios.
Finalmente, quiero manifestarle que no es mi ánimo entrar en polémicas. Respeto incluso las opiniones que no comparto. Pero en este caso, los datos son evidentes, no se trata de opiniones. Por mi parte, sólo pretendo ofrecer lo que tengo para el enriquecimiento cultural y la buena armonía en la convivencia de todos los paduleños.
Muchas gracias por atenderme.
Aprovecho la ocasión para enviarle un atento y cordial saludo.
Teresa Berdugo Villena
Natural y vecina de Padul (Granada)
Sigo a la espera de una contestación
Dicho y escrito todo esto, cuando han pasado ya casi cinco meses, parece ser que ni la que esto escribe, ni el resto de los ciudadanos de la Villa de Padul que se han sentido disgustados, cuando no ofendidos, por el fondo y las formas en que el asunto ha sido tratado por Don Andrés Cárdenas, somos dignos de ser tenidos en cuenta, ya sea mediante la publicación de una nota en la que se haga público que existen otras opiniones además de la que expresa en su artículo, o mediante un sencillo correo electrónico en el que acuse el recibo del que yo le envié.
Entre tanto, haciendo uso de este medio, cien por cien paduleño (entiéndase de PADUL), hago públicas mis reflexiones, por si a alguien le son de interés en defensa de la identidad y dignidad de esta Villa «PADUL«.
Sobre la autora
Teresa Berdugo Villena es natural y vecina de Padul (Granada). Es autora del estudio Sobre el nombre de Padul (2010), un trabajo de carácter histórico-lingüístico en el que analiza el origen del topónimo a partir de fuentes filológicas, cartográficas y documentales.
Su investigación se apoya en bibliografía especializada, diccionarios históricos, cartografía oficial y testimonios académicos, con el objetivo de esclarecer el origen y la evolución del nombre del municipio desde una perspectiva rigurosa y respetuosa con la tradición histórica.
Nota del editor (Francisco Molina Muñoz)
A partir de una comprobación documental propia, he contrastado el contenido del estudio con fuentes oficiales y, con autorización de la autora, he añadido imágenes, capturas y una breve explicación visual para facilitar la lectura.

Relieve tallado por el Maestre Rodrigo (1493).
En la imagen ampliada puede leerse la inscripción donde aparece el topónimo «PADUL».
Qué representa la escena (resumen visual)
- Cinco combatientes musulmanes se enfrentan a un jinete y tres peones cristianos.
- Uno ha caído; otros se defienden con espada, hondas y escudo; se aprecia alfanje y azagaya.
- En la muralla, dos figuras observan la pelea.
- Al fondo, fortaleza ya ocupada por los cristianos con cruz y estandarte.
- La inscripción con «PADUL» se aprecia en la muralla, entre la escena y los árboles.
Comprobación rápida del nombre oficial hoy
- En el Registro de Entidades Locales, el municipio figura como Padul. Registro de Entidades Locales
- En el Instituto Geográfico Nacional, también aparece como Padul. IGN
- Y la señalización viaria actual recoge igualmente la denominación Padul, sin artículo. Tierra Cofrade




