Salvador Chaves Fajardo | Tierra Cofrade
El traslado extraordinario, la Eucaristía de Acción de Gracias y el regreso del Señor marcaron una jornada histórica dentro del XXV aniversario fundacional de la Hermandad de la Borriquilla
Padul vivió el pasado 11 de octubre uno de los actos centrales del XXV aniversario fundacional de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Victoria y Nuestra Señora del Valle, la Borriquilla.
La jornada estuvo marcada por el traslado extraordinario del paso de misterio del Señor de la Victoria hasta la carpa municipal, donde presidió la Eucaristía de Acción de Gracias conmemorativa de los primeros veinticinco años de vida de la corporación.
Una salida con un significado especial
A las diez de la mañana se ponía el paso del Señor en las calles. No era una salida más: suponía la primera salida desde la nueva Casa de Hermandad de la cofradía, bendecida en la jornada anterior.
Precedido por la cruz de guía y los faroles, niños y niñas de los grupos de catequesis de la parroquia y hermanos de la Hermandad, el paso inició su recorrido tras una emotiva «llamá» realizada por el hermano mayor, D. Andrés Rejón Sánchez.
El 11 de octubre quedó unido para siempre a la historia de la Borriquilla: el Señor de la Victoria realizó su primera salida desde la nueva Casa de Hermandad.

El traslado, realizado en silencio, resultó participativo y llevó al Señor por distintas calles de Padul, visitando las casas de hermandad de la Flagelación y el Nazareno antes de alcanzar la carpa municipal.
Uno de los momentos especialmente significativos de la mañana fue el tránsito por los jardines de la Avenida de Andalucía, un espacio por el que hasta entonces no había discurrido ningún paso procesional.

para Tierra Cofrade. Edición gráfica para Tierra Cofrade.
Los jardines de la Avenida de Andalucía ofrecieron una estampa inédita: hasta aquella mañana ningún paso procesional había transitado por este espacio.
Una Eucaristía para celebrar veinticinco años
A las doce del mediodía comenzaba la Eucaristía de Acción de Gracias, presidida por el párroco D. Carlos Fernández Peñafiel.
Numerosas personas quisieron acompañar a la Hermandad en una celebración especialmente significativa para la corporación, reunida en torno a sus titulares y a los veinticinco años transcurridos desde su fundación.
El Señor de la Victoria presidía así desde su paso de misterio una celebración que constituía uno de los momentos centrales de los actos conmemorativos del aniversario.

la Hermandad, presidida por el Señor de la Victoria. Fotografía: Salvador Chaves Fajardo. Imagen cedida expresamente para Tierra Cofrade. Edición gráfica para
Tierra Cofrade.

Tierra Cofrade. Edición gráfica para Tierra Cofrade.
El regreso del Señor de la Victoria
Ya por la tarde comenzaba el traslado de regreso del Señor de la Victoria hasta su Casa de Hermandad.
A las 18:30 horas partía el cortejo, formado por cruz de guía y faroles, hermanos y fieles con cirio, presidencia, cuerpo litúrgico y, finalmente, el paso de misterio.
El regreso volvió a discurrir por los jardines de la Avenida de Andalucía para dirigirse posteriormente hacia distintas casas de hermandad situadas a lo largo del itinerario, entre ellas las de San Juan, Crucificado y Oración en el Huerto.
El recorrido permitió además contemplar al Señor de la Victoria por lugares tan característicos de Padul como la Buega o la calle Lavadero, conformando estampas diferentes a las habituales de la Semana Santa.

Casa de Hermandad, en la tarde del 11 de octubre de 2026. Fotografía: Salvador Chaves Fajardo.
Imagen cedida expresamente para Tierra Cofrade. Edición gráfica para Tierra Cofrade.
Música para una tarde extraordinaria
La nota musical de la tarde la pusieron la Agrupación Musical Nuestra Señora de la Encarnación de Almuñécar y la Agrupación Musical Santísimo Cristo de Gracia de Córdoba.
La formación sexitana acompañó al Señor desde la carpa municipal hasta la Casa de Hermandad de San Juan, estrenando a su paso por los jardines la marcha dedicada al titular, «Salve, Rey de la Victoria».
En el tramo comprendido entre las casas de hermandad de San Juan y del Crucificado se unieron ambas agrupaciones. Desde esta última hasta el regreso a la Casa de Hermandad fue la formación cordobesa la encargada de acompañar musicalmente al Señor de la Victoria, dejando algunos de los momentos más intensos de la tarde y de la noche.
«Salve, Rey de la Victoria» sonó por primera vez para el Señor a su paso por los jardines, incorporando a la jornada una nueva página musical de la historia de la Hermandad.

del XXV aniversario fundacional. Fotografía: Salvador Chaves Fajardo. Imagen cedida expresamente
para Tierra Cofrade. Edición gráfica para Tierra Cofrade.
Con el avance de las horas, la luz de la tarde fue dejando paso a la noche y el traslado adquirió una fisonomía diferente. La iluminación del paso, el acompañamiento musical y la presencia de hermanos, fieles y vecinos fueron marcando el último tramo de una jornada que había comenzado muchas horas antes.

Imagen cedida expresamente para Tierra Cofrade. Edición gráfica para Tierra Cofrade.
El regreso a casa
Alrededor de las 23:00 horas, el paso alcanzaba nuevamente la nueva Casa de Hermandad.
Allí se vivieron momentos especialmente emotivos. El mismo lugar desde el que el Señor había salido por primera vez aquella mañana se convertía, trece horas después, en el escenario que cerraba una jornada extraordinaria.
Terminaba así uno de los actos centrales del XXV aniversario fundacional de la Borriquilla: una jornada construida en torno al Señor de la Victoria, a la historia de su Hermandad y al encuentro con Padul a través de calles, plazas y lugares que dejaron imágenes difíciles de repetir.

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Nota de autoría audiovisual: Los vídeos son obra de Salvador Chaves Fajardo y se publican en Tierra Cofrade con su autorización expresa.





